El objetivo de cualquier persona es llegar a nuestra etapa de ancianos con calidad de vida y siendo
independientes. Poder salir a caminar, a ver a los nietos o hacer la compra y llevarla por uno mismo.
Seguramente no le des importancia pero dime ¿cuántas personas mayores de 75 años conoces que no se
valen por sí mismas?.
Pero todo esto empieza mucho antes. A menudo me encuentro a madres que me comentan que tienen
miedo de que sus hijos empiecen a ir al gimnasio con 12 o 14 años. Las entiendo, y les hago ver que
empezar a entrenar fuerza a esas edades es la clave. Siempre de manera pautada y controlada por un
profesional. Se puede generar una base que dure el resto de la vida. Aprender a entrenar la fuerza de
manera eficiente y segura, pueden darles la clave para muchos objetivos más allá de la salud: rendimiento,
por ejemplo.

Entiendo que el gimnasio tiene un cliché muy extendido y es el que dice que sólo es sitio para “cachitas”
o “culturistas” y es algo que creo que cada vez vamos mejorando y erradicando. Un gimnasio es algo
maravilloso porque es lugar perfectamente para un culturista y para una señora de 72 años que busca
mejorar su calidad de vida.
Mover cargas es la mejor píldora del mundo. Previene enfermedades, mejora muchas de las que ya se
tienen, mejora rendimiento, previene lesiones, mejora físicos, aumenta el autoestima, mejora el descanso,
prolonga nuestra vida, levanta nuestro estado de ánimo, mejora nuestra coordinación y equilibrio, nuestra
densidad ósea, mejora el metabolismo y la resistencia a la insulina y podría seguir asó y escribir un libro
citando todos sus beneficios.
Si no he sido capaz de convencerte, te dejo 3 estudios contrastados sobre este tema que creo que
terminarán de sacarte de dudas:
– Estudio de la Universidad de Michigan (2018): Un estudio publicado en el Journal of Aging Research
encontró que el entrenamiento con pesas estaba asociado con una reducción significativa en el riesgo de
mortalidad en adultos mayores. Los participantes que realizaban entrenamiento con pesas tenían un 46%
menos de riesgo de mortalidad en comparación con aquellos que no hacían ejercicio con pesas.
Fuente: «Resistance training and mortality risk in older adults» (2018)
– Estudio de la Universidad de Harvard (2014): Un estudio publicado en el Journal of the American
Medical Association Internal Medicine (JAMA Internal Medicine) encontró que los hombres que realizaban
entrenamiento con pesas al menos una vez a la semana tenían un 23% menos de riesgo de mortalidad por
todas las causas en comparación con aquellos que no hacían ejercicio con pesas.
– Fuente: «Muscle-strengthening activities and risk of cardiovascular disease, type 2 diabetes, cancer, and
mortality» (2014)
– Estudio de la cohorte National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) (2018): Un
análisis de datos de NHANES encontró que los adultos que realizaban entrenamiento con pesas tenían un
menor riesgo de mortalidad por todas las causas y por enfermedades cardiovasculares en comparación con
aquellos que no hacían ejercicio con pesas.
– Fuente: «Muscle-strengthening activity and risk of all-cause and cardiovascular mortality: A systematic
review and meta-analysis» (2018)
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